Subconscientes...

13 de septiembre de 2013

Por fuera, por dentro.


Por fuera él cumple con el impoluto perfil del hombre perfecto: la  colonia cara,  la ropa de marca, todo bien combinado acorde a su estatus. Es el padre ejemplar, el marido decente, el jefe honrado, el yerno modelo. Por dentro se sumerge en su mundo, se evade en el sillón mientras los niños berrean. Observa a su alrededor y siente el impulso de abrir la puerta, de sentarse en el coche y conducir lejos. Pero contiene el reflejo sujetándose a los muebles, volviendo a la realidad, hacia fuera, casto, limpio.

Por fuera se deja ver poco: parece segura, firme, decidida. Llena el día trabajando, ocupándose de una casa, de un hogar perfecto. Ir a la oficina, hacer la compra, la comida, atender a los niños... y su marido, al lado, casi ausente, dándolo todo por resuelto. Por dentro está vacía, se siente menospreciada. Es insegura y le invaden las dudas. Hace años que dejó de notar erizarse la piel por el tacto de otras manos. Es lo que hay, así es la vida. Debieron de explicarle todo esto mucho antes. Así sabría si merecía la pena el sacrificio de renunciarse a sí misma.

Fuera hace frío y está oscuro. Necesita contactarla. Quizás enviando un correo, camuflándolo con otros asuntos, pueda acercarse poco a poco, a aquella que ahora le ronda la cabeza por dentro. Allí sí siente calor. Le reconforta charlar con ella. Se olvida de ser como es por fuera, incluyéndola poco a poco en sus pensamientos, ahora a diario. Hace ya un tiempo que la imagina mientras le hace el amor a su mujer elucubrando si sus caderas serán parecidas, sus jadeos similares y sus labios aún más  húmedos. 

Dentro, ella nota que algo ha cambiado. Se descubre a sí misma analizando las frases que él ha escrito en la pantalla,  percibiendo ligeras punzadas en los puntos suspensivos y desechando la idea de que se siente cortejada. Fuera, él la invita a un café, a charlar de cosas banales, relatarle sus adentros, a hacerla cómplice, confesora de sus deseos, quitándose el disfraz de fuera. Le destapa quién es, el morbo que siente, lo que le corroe por dentro. Y mientras, ella se va dejando que él perfore sus afueras,  invadiendo sus adentros.

Fuera apenas se saludan, disimulan lo que sienten bajo una capa encubierta de decoro. Dentro se rompen la ropa, se impregnan de lujuria contenida; él en su mente, ella en la suya. Imaginan por separado cómo sería dejarse vencer por fuera, qué sentirían si le dieran paso al ávido apetito que gobierna sus entrañas. Y mientras, la noche cobija sus sueños, expulsándolos poco a poco y cada vez más hacia la realidad, hacia fuera.

Ambos lo saben, son ya conscientes de que tarde o temprano liberarán sus sueños; el oculto deseo de robarse la piel, palpándose, inmersos el uno en el otro, cabalgándose mutuamente. Y sacarán todo ese flujo contenido tantos años. Gemirán desterrando aquel tiempo que ahora yace clandestino en sus pensamientos.

Después, por fuera, se verán diferentes. Rehuirán sus miradas y mudarán los antiguos deseos por recuerdos presentes. Esos mismos que después se tornarán fuertes. Serán oscuros y perversos y acabarán alojados en el fondo de ellos mismos, en un pozo muy profundo, ese mismo que por siempre se esconderá muy adentro.

19 comentarios:

  1. Esto es una lección de FUERA y DENTRO, y no lo de Barrio Sésamo jajajajaja
    Ahora fuera coñas, me ha encantado como has descrito esa situación que yo conozco, que sé de muchos que lo viven y lo han vivido y qué quieres que te diga... ufff... me dejas pensando en ellos.

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    1. Bueno, no es más que un reflejo de lo que se cuece por ahí (fuera, jaja)
      Besos!

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  2. No has contado ninguna mentira. No tiene nada que ver lo que vemos en la galería con lo que se cuece en la trastienda. El cómo lo has llevado me ha gustado mucho, Toc. Puro realismo!!
    Un abrazo y buen finde.

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    1. Bueno, no hay más que fijarse un poquito y ponerle letras...

      Besazos!

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  3. A mí me da que evidentemente van a acabar adentro :)

    El proceso en sí también resultaría interesante, una sala de juntas ahí contra el proyector de diapositivas.

    Esperaremos.

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    1. Jajaja, buena idea, Dess...Lo tendré en cuenta.

      Besazos

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  4. El afuera y el adentro de cualquiera... Si pudiéramos entrar o imaginar el adentro de los demás nos asustaríamos, es tan diferente a lo que se ve...tenemos dentro tantas tormentas, pensamientos que jamás desvelaremos...Lo siento, me has hecho reflexionar sobre cuestiones que van mucho más allá de la historia de tu post.
    Besitos

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    1. Y si ese "adentro" te lo cuentan deja de ser adentro para ser afuera, no? Buf! Qué línea tan tánue...

      Hummmm, me dejas un poco plof con tu última frase. En fin, espero no haber revuelto nada.

      Un besito.

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  5. Esas dobles vidas suelen ser como un soplo de aire en una casa poco ventilada, poco más. Normalmente todo acaba en cuatro polvos jajaja
    Bien controlada la historia, Ana.
    Bicos.

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    1. ¿Cuatro? Pues ya son. Yo pensaba que esta historia culminaría con uno y fuera...jaja.

      Gracias Ohma. Un abrazo.

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  6. uffff me has dejado pensando...
    No sé si es que aquí anda muy lluvioso y frío, pero siento cosas por dentro y por fuera.
    UN abrazo
    carlos

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    1. Pues espero que esas cosas que sientas sean sólo positivas.

      Un saludo.

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  7. Creía que eso de fuera y dentro era otra cosa... ejem... si es que nada más entrar aquí ya estoy pensando en lo mismo. Pero esta vez hay mucho más que sexo en este relato, aunque para los personajes no sea así.
    Reflexivo abrazo

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    1. Y yo por qué no he contestado este comentario? En qué estaría yo pensando??? Pues sí, no es sólo sexo lo que refleja ésto. Digamos que Freud disfrutaría mucho analizando todo esto.

      Besazos reflexivos, sí.

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  8. Muchas gracias por dejarme el vínculo de este otro blog tuyo.

    El amor se juega en un territorio éxtimo, al borde del adentro y del afuera, saliendo y entrando como si fuera una banda de moebius, nunca del todo definido el espacio.
    Un abrazo.
    HD

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  9. Tanto dentro y tanto fuera, como el viejo chiste, al final ¡leche!
    Lo interno y lo externo. Lo que se tiene y lo que se añora. Lo que se sueña, lo que se cumple. Siempre en el dilema, siempre en la disyuntiva y a veces cayendo de lleno en la tentación. De tentar. O detentar (Dicho de una persona: Retener lo que manifiestamente no le pertenece).
    Un beso blog-lega.

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    1. Me gusta eso de detentar...

      El eterno debate entro la imaginación y la realidad. ¿Cuál de ellas es la verdad?

      Besos!

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  10. La imaginación es mucho más veraz que la realidad. Ni lo dudes.

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  11. Al final si el dentro dura mucho, se convierte en fuera y viceversa. Solo la levedad del instante es lo que hace la diferencia.
    Besazo

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