Subconscientes...

23 de octubre de 2013

Sin perdón.


Lo tenía atado de pies y manos a una silla oronda, como todo él. Dormitaba babeando, saliendo del trance de la droga que le había mantenido ausente en las últimas tres horas. Sudaba como un gorrino, al cual están a punto de sacrificar, sin ser consciente siquiera del destino que le esperaba. De pronto, abrió los ojos sin entender dónde se encontraba. Forcejó con las muñecas para intentar soltarse, pero pronto comprendió que cuanto más tiraba de las cuerdas más se le cortaba la circulación de las manos. Ya lucían azuladas, casi violáceas, así que decidió relajarlas para que el flujo sanguíneo pasara de nuevo por su cauce. Miró a su alrededor y vio que un gran foco le apuntaba a la cara y comenzaba a dañarle la vista. Nada más. El resto era una inmensa oscuridad que parecía rodearle desde detrás hacia delante y también por ambos lados. En un momento en el que dejó de escuchar su propia respiración, oyó un “click”, cercano que le puso alerta.
- ¿Hola? ¿Hay alguien?
Vio entonces cómo una silueta oscura se le acercaba lentamente.  Era  un cuerpo menudo, que se movía sigiloso por la penumbra.
- ¿Hola? ¿Quién eres? ¿Qué hago aquí? – repetía.

La sombra crecía cada vez más, y a medida que se iba acercando, perfiló un cuerpo femenino. Automáticamente se relajó. Era como si el hecho de estar retenido por una mujer le restara importancia a la situación. Suspiró aliviado y comentó en un tono más cercano: - Mira, no sé qué es lo que quieres pero podemos negociar lo que sea. Yo gano bastante dinero.
La negra silueta permaneció unos instantes en la frontera de la luz con la penumbra, observándole. El silencio era denso, tensionando aún más el ambiente. 

Finalmente, un resplandor de un metal afilado que cegó los ojos del hombre durante un instante delató lo que ella llevaba en la mano. Después, salió a la luz y se dejó ver. La pequeña mujer iba embutida en un traje de neopreno negro que también le tapaba la cabeza y la cara. Únicamente emergían dos ojos sin un color definido y un par de agujeros para respirar por la nariz. Se acercó muy despacio a aquel seboso que reposaba atado a la silla. Ensanchó las aletas de la nariz percibiendo el fuerte hedor que despedía y acto seguido sacó el cuchillo arañándole despacio los brazos, la espalda, el torso, las manos y finalmente la cara.
El hombre gritaba más aterrado por el miedo que por el dolor en sí, pues el filo del cuchillo era tan fino que apenas había notado el roce de su piel mientras se abría. 

Después, la mujer alcanzó una manguera que reposaba enrollada en una pared. Tiró fuertemente e hizo que el eje rotara deslizando por el suelo la larga goma. Accionó una palanca dando rienda suelta al agua que, ansiosa, se comprimía rígida en espera de liberarse y apuntó con el gran chorro sobre el rollizo cuerpo del individuo, escuchándole aullar aún más sobresaltado. Magullaba una y otra vez su cuerpo a base de presión acuática, dejándole dolorido como si hubiera recibido una buena paliza.  Las heridas, mientras tanto, se abrían rápidas bajo la fuerza del agua. Los lamentos retumbaban en las paredes, haciéndole deducir que estaba  en algún sótano o garaje. Además, escuchaba el tránsito de las tuberías por encima de su cabeza, dándole a entender que efectivamente, estaba en los bajos de algún edificio. Su esperanza para que alguien le encontrara en tal lamentable situación iba menguando a medida que pasaba el tiempo. Comenzó a tiritar y se fijó en sus brazos y manos que chorreaban sangre a borbotones.
- Por…fa…vor – sollozaba.

La mujer no vaciló, seguía un patrón preestablecido: cogió unas escaleras y se posicionó junto a él. Subió hasta el último peldaño y alcanzó una llave inglesa que llevaba consigo. Comenzó entonces a desatornillar poco a poco la tubería que colgaba del techo, la que estaba justo encima de él. El hombre la miraba absorto. No entendía bien qué tipo de mente maquiavélica había ideado un plan así. Mientras ella, cuidadosa giraba las tuercas de las grandes sujeciones. Quitó las agarraderas, despacio, y posteriormente tiró de la tubería hasta que salió el gran codo que pendía encima de su cabeza. Salió un líquido marrón, espeso y maloliente que cayó justo encima de él.
- ¡Dios mío! ¡Qué asco! – imploró.

La fémina bajo de la escalera y repitió la acción al otro lado de su retenido. Ahora eran dos codos los que había quitado y ambas tuberías yacían desnudas justo encima de su ya contaminado pelo.
- ¡Se me van a infectar las heridas! - protestaba.

No contestó. Simplemente retiró la escalera, cogió el cuchillo y salió de aquel antro sin escuchar los gritos y los ruegos de aquel que hasta ahora había sido su rehén. Cerró la puerta por fuera. Giró varias veces la llave, después pasó a sellar la cerradura con silicona, así como la puerta y también el suelo. El hedor no saldría de allí en una larga temporada.

Meses después leyó en el periódico que tras una gran inundación producida en un edificio de la ciudad de la que se había mudado, habían encontrado el cuerpo de un hombre atado a una silla. El esqueleto estaba atado de pies y manos y vestía un cochambroso mono de trabajo en el que apenas se podía leer el emblema de una empresa: Fontaneros Pepe.

38 comentarios:

  1. Jajaja. La venganza es mía. Jajaja. Yo soy el fontanero y me muero al leer esto. Claro que no habrá problema, no creo que sepa leer.
    Lo del bajante, una "delicatesse".
    Un beso.

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    1. Miguel, no sabes lo a gusto que me he quedado al parir ésto. Es que aún ando con daños colaterales desde entonces, y servir no servirá para nada, eso sí, ha sido como tomarme un miolastán...jajaja.

      Un beso.

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  2. Podría ser una buena venganza. Cuando un 'líquido marrón, espeso y maloliente' sale en el relato, otras cosas quisieron salir de mi estómago. Muy bueno.

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    1. Iba a deleitarme en contar cómo se iba llenando de mierda poco a poco pero he preferido dejarlo para la imaginación del lector...jaja.

      Besos

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  3. Jajajaja Maravilloso Ana!!!!!!! Lo de Fontaneros Pepe no tiene nombre, pero no dejes pistas, antes de hacer realidad tu fantasía borra el post, que no se te pueda relacionar. Ésto si que es una subconsciencia jaja, que buenoooo!!!!!!!!!
    Besitos

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    1. jaja, creo que todos llevamos un asesino en potencia latiendo dentro, jajaja...otra cosa que es que nos contengamos y no acabemos planificando "sentencias" como éstas...jaja.

      Un beso asesino.

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  4. Jeje, veo que que últimamente a los dos se nos despiertan instintos asesinos.

    Sólo una cosa: los gorrinos ni sudan, ni les da asco zambulirse en líquidos marrones, espesos y malolientes :P

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    1. jaja...bueno, si es sólo en eso en lo que discrepas, me doy por satisfecha...:-P

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  5. Madre mia!! que mente mas enfermiza, ¿Cómo puedes llegar si quiera a imaginar esto?

    ¿Qué serias capaz de hacer con un político?

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    1. jajajaja...pues déjamelo una temporadita cerca a ver qué se me ocurre... Se ve que no has conocido a susodicho fontanero, de verdad.

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  6. ¡jajajajajaja! Es que no puedo ni comentar de la risa. jajajajaj
    Una gran catarsis, efectivamente... jajajajja
    Besazo

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    1. jajaja, sí, ríete, ríete...que no hago un episodio de mi segunda humedad en otra pared porque me doy pena yo misma. Y luego me dicen retorcida...¡Corta me he quedado! jajajajaja.

      Besos!

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  7. mmm...un excelente relato de catarsis! tenga el significado que tenga! besos!

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    1. Significado? es lo que ves...se cargó al puto fontanero de los webs!!!! (algo le haría, está claro) jajaja

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  8. jajajajajajaajajjajajajaja madre mía... que hartura tendría la pobre... jajajajaj
    Uffff... vaya imaginación tía!! muy bueno.

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    1. jajaja...si, bueno...qué te voy a contar que tú no sepas!

      Besos!

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  9. JAJAJAJA BUENISIMO...LA POBRE DEBE HABER ESTADO HASTA LA MISMISIMA MADRE JAJAJAJAJA
    BESOS
    CARLOS

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  10. Prometia mas el comienzo, mi DEMENTE enferma pensó que esto acabaría de otra forma, por si acaso recuerdame que no te mire las cañerías ;P.

    Encarecidamente te ruego que seas buena y que la paz del señor te acompañe.

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    1. Esto es Subconsciencias donde se dejan libres los pensamientos más recónditos que uno puede tener, y no sólo me refiero al mismo tema de siempre. Como ves, también me cargo a los fontaneros...jajajaja. Algo habrá hecho, seguro.

      Voy a ver si encuentro la paz de ese señor, sí.

      Besos, canalla.

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  11. Cuando dijo que tenía dinero debí suponerlo :D

    Di que podía ser también técnico de arreglar electrodomésticos, que esos también sangran que no veas y también te dan plazos desesperantes.

    Gran venganza, como dice Miguel de ser fontanero estaría acojonado.

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    1. jeje, si, otra cosa no, pero pasta tienen, aunque a veces no le sirva de mucho, como en este caso.

      Ya ves tú, es que le tenía ganas...

      Besos acojonados.

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  12. Qué suerte tuvo el manitas de que sepas escribir

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    1. Sí, efectivamente, si no lo llego a plasmar, a lo mejor hasta lo hago de verdad...jajajaja.

      Besos

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  13. Eres tan dulce...
    Anda que iba a dormirme yo contigo cerca...
    Que bicho!!!

    Besos.

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    1. jaja...soy muy dulce, sí, con quien lo merece.

      Tira!

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  14. Habrá sido un buen desahogo escribir esto jaja, no me esperaba para nada ese final. Un abrazo compañera y que tus problemas con el fontanero se solucionen.

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    1. Es cierto. A falta de asesinatos buenos son blogs. Y lo bien que se queda una después de esto, ni te cuento.

      Un abrazo.

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  15. Jajajaja, maemía si lo pillas a mano!!!! Mira que dan ganas de no tener piedad, ni perdón, ni... en vinagre.
    Menos mal que al soltarlo a través de las palabras la situación mejora en ti, no en tu casa. Qué grande!!!
    Un besazo, Toc.

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    1. Si, yo estoy más relajada, ahora mi pared sigue húmeda... En fin! Señor, no me des fuerzas, porque como lo hagas, lo mato a hostias!

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  16. Cualquiera te arregla a ti las tuberías...

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    1. Hombre, depende de cómo me las arreglen.

      ¿De qué tuberías estamos hablando? jajajaja

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  17. Esto es Subconsciencias? o Saw 8?
    Tía! Cómo te pasas con Súper Súper Mario...
    Ea, ya está, mañana será otro día, Ana. Relájate...

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    1. Pues no he visto Saw, ni la 1 ni la 25, pero no es la primera vez que oigo algo similar con esta escena (juro que no he plagiado nada, entre otras cosas, porque no me van las pelis de "casquería").

      Créeme Luis, lo merecía, te lo aseguro...jajaja (risa malévola)

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  18. Yo no lo mataría así, Ana. Sencillamente lo haría poner debajo de la cañería de la mierda y que la tragara hasta morir, :)
    Bicos, brujilla.

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    1. jaja, ya veo que juntas nos cargamos a medio país...jjajaja.

      Besos asesiiiiiiiiiiiiiiiiiinos... (jua jua jua)

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  19. Tened cuidado...ese fontanero existe....es real....y cuando menos os lo espereis aparecerá en vuestras vidas, en vuestras casas, para haceros la vida imposible ¡¡¡¡ siiiiii siiiiiiii es verdaaaaadddd. ¿y decís que tiene una mente retorcida?? es lo menos que yo le hubiera hecho a ese pedazo hijo p...

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    1. jajaja...si, sólo espero que esta última no sea cosa suya porque si no... En fin! Besos!

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