Subconscientes...

10 de enero de 2014

Belleza Divina (texto para SHD)



Y como lo prometido es deuda, aquí dejo el texto que debía a los chicos de SHD tras otorgarme el Premio Divino 2013.


Era guapa. Muy guapa. Extremadamente bella, si te fijabas aún más en sus rasgos.
Su pelo lacio y dorado caía sobre sus hombros, adornando aún más su perfecto rostro. Los ojos color turquesa  dejaban una estela brillante allá por donde se posaban. Sus labios  se destacaban rojizos en una impoluta piel, perfilándose  aún más carnosos, si cabe. El escandaloso cuerpo dejaba en evidencia unas perfectas y respingonas nalgas, dándole un toque de gracia a las interminables piernas que se adivinaban tras sus escuetos vestidos.  El escote retando a la gravedad, se endurecía aún más con los cambios bruscos de temperatura, dejando en evidencia unos pequeños pezones que se erguían descarados, llamando la atención a su alrededor.

Era una diosa hecha carne: encantadora en sus dulces modos, tierna en sus ademanes, sin elevar nunca su dulce voz. Las mujeres la miraban depravadamente envidiosas, sin poder disimular su tiña. Algunas, resignadas, le transmitían la suerte que tenía expiando así sus celos. Otras simplemente la escudriñaban de lejos, deseando un cuerpo como el suyo y negando la evidencia, criticando su ropa o haciéndola de menos – pues no es tan guapa – comentaban viperinas. Los hombres eran incapaces de no radiografiarla de arriba abajo por completo, dejando al descubierto el subconsciente y cotejando unos con otros los deseos que en ellos despertaban.

Sin embargo, pese a la supuesta divinidad que destilaba, siempre acaba apurando hasta el último hielo de las copas, inmersa  en una desconsolada tristeza. No entendía todavía por qué ningún hombre pasaba de la primera noche.

A su lado, siendo físicamente corriente, con un cuerpo bastante más vulgar y llena imperfecciones, su amiga era capaz de esbozar una pícara sonrisa y en unas semanas tenía que dejar de atender el teléfono, cansada de dar esquinazo a un buen número de hombres que se morían por volver a sudar entre sus sábanas. Eso o atormentarse por besar sus labios por primera vez. Era tremendamente injusto. Aquella beldad  estaba sola y su compañera que pasaba sin pena ni gloria, tenía la agenda repleta  –. ¿Por qué? – se preguntaba  frustrada. ¿Qué es lo que tenía su amiga que ella no? Había que estar ciego.

Y es que nadie había sido capaz de serle del todo sincero. Los hombres la deseaban, sí. La imaginaban desnuda al salir de la ducha, masturbándose con su imagen…hasta que la tenían frente a frente. No lo entendían, pero había algo que la hacía exageradamente etérea. Toda ella destilaba glamour, perfección, delicadeza, pero al tratarla no daba ni frío ni calor. No transmitía un ápice de sensualidad. Era como tener a una perfecta muñequita inerte, fría, de plástico.

Algunos la habían tenido entre sus brazos y habían salido de su cama como si hubiesen estado en un gimnasio: puro ejercicio, sin más. Sus salvajes apetitos se habían ido apaciguando, asentándose lentamente, transformando aquel momento de sentimiento en conjunto en un placer único y privado. No la escuchaban gemir, no la oían agitarse. Acababan y se marchaban sin volver a marcar su teléfono. Fue al intentar seducir a su amiga cuando comprendieron lo que faltaba: era una ausencia total de morbo, una gran falta de erotismo.

Sin embargo, la imperfecta, despertaba el lado salvaje. Percibían durante un instante cómo perdían la compostura, dando rienda suelta a su lado más primitivo, emanando hormonas y descubriendo su lado más animal. No era ni mucho menos tan guapa, ni por supuesto tan divina, pero tenía algo -qué sé yo – decían. Seguramente era aquella mirada juguetona y su descarada forma de ser, las que hacían volverse loco al más casto de todos los célibes.

¡Pobre perfecta diva! Esperemos que encuentre rápido a su gran divo de plástico. Ése que tiene unos bíceps tremendos luciéndolos en un cuerpo divino.Será el mismo que no jadee al excitarse ni gima al eyacular: un hombre perfecto, incomprendido por infinidad de mujeres que fueron  incapaces de entender por qué no volvieron a llamarle. Quizás por no poder llegar a percibir esas viriles feromonas que vuelvan loca a cualquier hembra.

30 comentarios:

  1. Perfecto! La perfección no siempre es lo ideal.
    Un buen relato!
    Un abrazo.

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    1. Es que lo otro se consigue, pero el morbo y la sensualidad...difícil. Eso es innato!

      Besos!

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  2. El cuerpo no lo es todo, pero ayuda. El dinero no lo es todo, pero ayuda. El tener una mente lúcida sí que es necesario, o al menos que no sea "deslucida". Besos guapa ¡¡¡

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    1. Sin mente y personalidad no hay nada que hacer. Anda que no hay personas que son bastante "del montón" y resultan bastante más atractivas que otras que parecen ser perfectas, a priori...

      Besos para ti y feliz finde!

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  3. ME ENCANTAAAAA!!!!! estoy totalmente de acuerdo!! fantástico relato sisisisi... esas barbies no despiertan morbo, son insípidas!! me quedo con un físico menos perfecto y una personalidad arrolladora ahhhh y hormonas a punta pala jajajaja.

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    1. Sabía que te iba a encantar! jajaja... Hormonas, sí, pero de las que nosotras controlamos, y no al revés!

      Besazos hormonados.

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  4. Excelente relato. Tú sabes que la perfecto no siempre es lo mejor.
    Perfecto... para mí la belleza está por dentro, aunque si las dos bellezas se compaginan mucho mejor.
    besos
    Carlos

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    1. Hombre, tú pides mucho! jajaja, pero por pedir que no quede, no?

      Besos!

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  5. Aquí o allí, te lo digo por todos los sitios, jejeje. Es tan real como la vida misma, cuántas piezas de exhibición se pasean por ahí sin vidilla!!!
    Tú sí que eres divina Toc!!
    Abrazos siempre.

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    1. Tocaya, tú me subes a mí la moral más que los del Alcoyano... Con amigas como tú una se puede morir tranquila, de verdad.

      Besazo enorme y divino!

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  6. Muy buen relato! Creo que es así,y que esa especie de química,que se crea entre dos personas que se atraen,va más allá de la perfección física..

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    1. Es que sin química, por mucho que uno sea perfecto y un adonis, ni de coña.

      Más vale despertar instintos que parecer un cuadro de una venus...

      Besotes, Luni.

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  7. Grande relato. Un ejemplo que apoya mi teoría de que la belleza no tiene nada que ver con la sensualidad y, aunque puedan ir unidas, a veces ni se encuentran.
    Besos.

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    1. Gracias Elvys. Me congratula (jaja) saber que opinamos lo mismo. Un saludo!

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  8. Pues que no se queje que los feos y torpones lo tenemos peor, a ella no le llaman tras la primera noche, yo es que ni he tenido apenas prmeras noches :)

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    1. Anda yaaaaaaaaa.... No me creo na!

      Besazos!

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  9. Haberlas, haylas. De las unas y (sobre todo y afortunadamente) de las otras. Viva la imperfección.
    “La perfección es muerte; la imperfección es el arte” (Manuel Vicent).

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  10. Pobre muñeca de plástico. Es cierto, ocurre y nada se puede hacer. Transmitir sensualidad, seducir...algo interviene el físico desde luego, pero la mayor parte tiene que ver con detalles de otro tipo, movimientos, gestos, miradas, y algo que siempre excita, una cabecica bien amueblada. Todo ésto no se aprende, va en el pack, se puede potenciar, pero tiene que venir de serie.
    Besitos

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    1. Es que sin cabecita bien amueblada poco dura el tema... Que se jodan las divas sosas y poco eróticas! jejeje...

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  11. Estupendo relato, Ana, no le veo imperfección alguna, jajajaja.

    Siempre.me han gustado los. hombres varoniles sin fijarme en la perfección de su físico... fíjate que me volvía loca Charles Bronson, jajaja.
    Supongo que a los hombres les pasará por el estilo.

    Besos apretaos, Ana.

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    1. Charles Bronson en su época tuvo su yo qué se-qué se yo, no te creas. Hay tíos realmente poco agraciados que sin embargo son muy atractivos...

      A los hombres les pasará por el estilo pero ya después de pasar por el catre (eso fijo) jajaja. Besotes!

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  12. Me ha encantado!!! Tienes toda la razón. Hay gente que se queda sólo en algo bonito que por dentro no tiene nada que ofrecer. Un besote!!!

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  13. Enhorabuena Ana. Has reflejado bien una cuestión que propones belleza contra morbo. Pese a todo lo expuesto, lo cierto es que los hombres siempre nos decantamos mas por imperfecta, quizás mas por nuestros complejos que por la situación real. Los hombres tenemos cierta tendencia a quedarnos por debajo de nuestras posibilidades y resultar que ese limite es nuestro propio y no real.

    Un beso Ana.

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    1. Pues os decantaréis por la imperfecta pero yo estoy bastante acostumbrada a ver cómo babean y se quedan sin habla ante la perfecta de turno, eso sí, una vez ya echado el casquete, les mueve más alguien que además de tener morbo tenga, como dice por ahí arriba Inma, la cabeza bien amueblada. Pero eso no es quedarse con el 2º plato, bajo mi criterio, simplemente que supongo que la imperfecta suele ser bastante más divertida, con todas sus imperfecciones...

      Un beso de lunes mañanero.

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  14. Como ya te he dicho, la suerte de la fea, la guapa la desea. es una cuestión de evolución.

    ...insisto, a mano abierta!

    Que la paz del señor sea contigo.

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  15. He conocido a más de una y curiosamente se hacían las mismas preguntas que la de tu relato...
    Creo que además de horrmonas, es cuestión de neuronas. :P
    Besazo

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    1. Sí, yo conozco a alguna otra que también se las trae... jeje. Que se jodan! Por perfectas! (qué mala es la envidia...¿O no?)

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