Subconscientes...

7 de mayo de 2014

Carita de niña buena




«Carita de niña buena». Eso es lo que pensó según la conoció.

Un par de copas y una larga charla banal que dio pie al flirteo fue lo que necesitó para tocar su brazo. Entonces sintió la chispa. Aún electrificado, decidió cogerla de la mano y bailar con ella, percibiendo el tacto de sus dedos entrelazados a los suyos. Pero fue su amiga, aquella quien los había presentado, quien se interpuso entre los dos. Feroz, marcó el terreno para ahuyentar a su competencia. En cuestión de segundos se había convertido en una leona que mostraba sus colmillos, dejándole claro que aquel que acababa de presentarle era su amante ocasional y, al menos esa noche, seguiría siendo suyo.

Carita de niña buena se retiró y respetó aquella alianza no escrita de la que nadie le había hablado antes. No tardó en cotejar que en apenas unos minutos la leona iba devorando a su presa a base de lengüetazos. Sin embargo, percibió cómo un minúsculo destello que huía de la presa masculina se posaba sobre su cuello.

Años más tarde se volvieron a ver. Un amigo común contaba los últimos minutos de vida, postrado en la cama de un hospital. Apenas se saludaron. Sólo dejaron que las lágrimas mojaran las solapas de los abrigos entre abrazos y desconsuelos.

Fue a la tercera, casi diez años después, cuando de nuevo coincidieron en una terraza nocturna. El verano se reafirmaba poderoso, dejando patente el dominio diurno sobre el asfalto que, liberándose, desprendía el calor acumulado. Las carcajadas de la gente se escapaban tras la música que emanaba desde dentro del local y fue de nuevo la leona, quien corrió a abrazarle en medio de la calle. Esta vez era distinto. El tiempo la había casado y tuvo que dejar escapar a su esporádica presa.

Se saludaron recalcando el tiempo que no se veían, qué es lo que había sido de sus vidas, sus delgadeces y nuevas canas, pero de nuevo la leona intercedió entre los dos. Eran celos, suponían. Finalmente la vieron marchar zigzagueando camino de vuelta a casa, asumiendo su retirada y su estado civil. Ahora, a solas, en aquella terraza casi vacía, los pájaros de la aurora los alertaban de la inminente claridad. Esta vez la charla trivial fue oscilando poco a poco hasta convertirse en un profundo diálogo. Al agarrar una copa se rozaron casi sin poder evitarlo. Ahí estaba otra vez la chispa. Seguía allí, pero ahora de un modo sensato. Todo aquello seguía agazapado tras el resplandor de sus pupilas.

Pagaron la cuenta al marcharse, y fue al intentar despedirse cuando, muy suavemente, él buscó su boca, dejando descansar sus labios sobre los de ella. Era dulce, ligero. No quiso devorarla con ansia por el paso de los años. Más bien acariciaba su lengua muy despacio, lo mismo que hizo con su cara.

Llegaron a casa casi jadeando, robándose el oxígeno recíprocamente. El sudor se mezclaba deslizándose a goterones por los cuerpos enredados el uno dentro del otro. Las sábanas empapadas se estrangulaban entre las manos hasta liberar el primer gemido. Después, con calma, se exploraron sin ninguna prisa: los dedos escarbando y acelerando los latidos; las bocas sofocadas y persiguiéndose en la penumbra; el dulce vaivén que mecía las caderas al mismo compás. Fue bien entrada la mañana cuando cayeron exhaustos el uno sobre el otro. 

- Carita de niña buena. Eso es lo que pensé cuando te vi por primera vez – dijo rememorando el pasado.
- ¿Ah, sí? ¿Y qué más pensaste? – contestó muy frívola.
- Que tienes carita de niña buena sí … pero mirada perversa.


33 comentarios:

  1. Digo yo que la leona ya podría aprender que las de su especie van de caza juntas :)

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    1. jaja, no, en este caso cada una iba a su bola. Unas antes y otras años después.

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  2. Wow... he tenido la sensación de haber esperado junto a ellos todo ese tiempo hasta poder verse juntos y sin leonas de por medio.

    Me ha encantado, ¡muy bueno!

    Muaks!

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  3. ¡Joder, la leona parecía la rubia de la curva! jajajjajaja
    Besazo

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    1. jaja, si, es que lo quería tó pa' ella...

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  4. Ains, me ha encantado. Al final quién resultó ser la leona? Eh, eh, eh? xd! Como me andas diciendo que querías una corrección como la de Inma, he ido un pasito más allá y... El caso, que espero que no me mates, pero mírate el mail. Biquiños!

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    1. jaja, me parto contigo! Ya sé a quién tenía que haber recurrido para corregirme el libro!

      Hay leonas activas y leonas pasivas, de las que en vez de cazar se dejan atrapar para dar el bocado ellas. Y esas suelen esperar tiempo, claro que luego el bocado es mucho más suculento para ambos...jajaja

      Besos mil

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  5. jolines,menos mal que la leona se retiró a su cueva..solo le faltó mear alrededor de él! Muy,muy intenso,con ese final tan sensual,pero,con ese toque de ternura,de por fin haberse encontrado!

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    1. jajaj, lo del mear alrededor lo hizo el primer día...

      Un besito.

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  6. Estas leonas de pacotilla...cualquier leona que se precie esconderá las garras y se retirará dignamente antes de pasar por la indignidad de no ser considerada la única y la "más". Esta leona siempre lo ha hecho así, si otra te gusta más vía libre, que yo no soy un plato de consuelo.
    Besitos

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    1. Bueno, es que la primera leona lo había visto primero y luego no había manera de que la presa pudiese elegir. Sumisión y eso, ya sabes...jaja.

      Besos!

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  7. Demasiados años perdidos. Demasiado tiempo por dejarse dominar por una leona... Eso me da que pensar que dicha leona... debía estar tremenda para no cambiarla por carita de niña buena.
    Besos.

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    1. Bueno, es que leona y carita de niña buena se supone que eran amigas y leona lo vio primero, claro que luego la presa vio a carita de niña buena y como no tenía compromiso con leona quería ser devorado por ella, pero claro, aquí manda quien lo vio primero...¿o no? jaja

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  8. El tiempo transcurrido hace que ganes intensidad del deseo, hacia esa persona que quisiste conseguir y que no pudiste.

    Las carita niña buena, son las que luego más sorprenden...

    Beso.

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  9. ¿Y por qué será que yo sólo atraigo a las avispas y no a las leonas? XDD
    Besos!!!

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    1. porque eres de miel...(jua jua jua, qué peloteo más horrible! voy a vomitar ya, si eso).

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  10. Bien dicen que las que tienen pinta de mosquita muerta son las más intensas... Jajaja. Besotes!!!

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    1. Sorprenden, dicen, al parecer...jaja

      Besos!

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    2. eso dicen, no sé, creo...jaja.

      Besos!

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  11. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero acabas de convertir esa frase tan trillada en una simple leyenda urbana. La fotografía que encabeza tu relato es muy sugerente: esa mano agarrando de esa forma las sábanas sólo puede significar una cosa (o queremos creer que sólo puede significar una cosa). Pero luego lees el relato y descubres que unas pocas palabras bien escogidas y mejor combinadas valen más que mil imágenes:
    "Llegaron a casa casi jadeando, robándose el oxígeno recíprocamente. El sudor se mezclaba deslizándose a goterones por los cuerpos enredados el uno dentro del otro. Las sábanas empapadas se estrangulaban entre las manos hasta liberar el primer gemido. Después, con calma, se exploraron sin ninguna prisa: los dedos escarbando y acelerando los latidos; las bocas sofocadas y persiguiéndose en la penumbra; el dulce vaivén que mecía las caderas al mismo compás. Fue bien entrada la mañana cuando cayeron exhaustos el uno sobre el otro".
    Un párrafo de lujo. Chapeau.

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    1. Ay, George, tú me mimas demasiado (a nivel literario). Si me pongo yo a sacar párrafos de lujo de tus escritos empiezo en la primera línea y acabo en la última.

      Vale, sí, hoy estoy de un zalamero insoportable...jajaja.

      Besos.

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  12. Diez añitos tuvieron que pasar, e imagino que mereció la pena. Un abrazo Ana

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  13. En esta ocasión ha esperado mucho más de lo habitual el momento esperado (perdón por la redundancia).

    Un abrazo!

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  14. Gracias por el comentario en mi blog! No te comento en el perfil que tienes de google,porque yo no lo tengo abierto y no me deja! BESOS

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  15. Mirada perversa....
    Ummmmmmmmmmmmmmmm

    :)

    Besos.

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    1. El ying y el yang, ya sabes, Toro.

      Besos!

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  16. Mmmm, me encanta tu vuelta por aquí, Ana. Me estoy poniendo al día y cada relato me encancha de principio a fin. Bravo!

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  17. Gracias a ti por leer y comentar.

    Besazo.

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