Subconscientes...

30 de octubre de 2014

Bajando al inframundo.





La noche había cubierto las calles vaciándolas del gentío exaltado. Fue la gran testigo de las veces que habían pasado ya por el mismo laberinto aunque, de pronto, el eco de los tacones enmudeció. Se habían adentrado en un húmedo y ceniciento camino de tierra que no parecía llevar a lugar alguno.

Vieron un duende risueño, agazapado tras una esquina que, divertido, les guiñó un ojo. Entonces sacó un anillo dorado de su bolsillo, miró a través de él y lo hizo rodar persiguiéndolo, alejándose a grandes pasos.

Era una noche extraña, demasiado calurosa para aquella época del año. La mínima brisa que vagaba entre los dos se iba templando según avanzaban: era el calor que emergía desde algún punto no muy lejano. Doblaron la esquina y allí la vieron. Se trataba de una cueva blanquinegra que les atraía sin oponer voluntad . Una caverna en penumbra, escoltada por un gran orco, que expulsaba de su boca un humo negro apestoso.
— ¿Qué queréis? —amenazó.
— Estamos sedientos —contestaron con prudencia—, solo queremos beber.
— ¡Déjalos entrar! —intervino un segundo orco gris que estaba ebrio— ¡Pero cerramos pronto, así que bebed y marchaos rápido! —gritaba ahora desde lejos.

Al abrirse la puerta, la música salió a borbotones. Las notas aprisionadas, parecían querer escapar de entre las paredes de aquel lugar, y el aire denso se mezclaba con el olor que desprendían unos seres alados que allí bebían y bailaban: eran demonios de piel oscura, de ojos saltones y mandíbulas agudas que, al ver entrar a los recién llegados, esbozaron una maliciosa sonrisa, dejando entrever sus sucios colmillos.

Localizaron entre las tenues luces una escalera que les resguardaba de la vista de aquellas bestias y, bajando peldaño a peldaño, encontraron un sitio cómodo donde poder descansar. Un lívido vampiro sacó dos vasos y les servió un néctar oscuro sin preguntar nada más. Escépticos, desconfiaron de si debían beber el brebaje, pero la sed y el calor clamaban a gritos ser aplacados de alguna manera. Sabía dulce, como la caña de azúcar. Era una pócima fuerte, con sabor a cerezas, y según se tragaba embriagaba las venas, relajaba los músculos y apaciguaba el ánimo.

Sorbo a sorbo olvidaron dónde estaban. Algo había en aquel ambiente que alentaba a dejarse llevar, a levantarse y bailar, sin sentir el suelo húmedo bajo sus pies. Ya casi hipnotizados, el vaivén de sus cuerpos fue atrayéndolos el uno al otro. La música los envolvía, como un halo invisible que les ataba muy lentamente. Bailaban pegados, buscando sus bocas que estaban ya escasos centímetros. Se robaban el aliento, apretados, comprimiéndose aún más hasta notar el más leve de los suspiros. Y mientras tanto, los habitantes de aquel extraño inframundo, observaban el sensual baile tocándose unos a otros.

Ella sintió entre sus piernas la dureza de su pantalón. Era un suave y firme temblor que la empujaba contra la pared. Él aspiró el olor de su cuello, inhalándolo hasta memorizarlo, y finalmente posó su boca sobre sus hombros. La cueva parecía dar vueltas, los diablos giraban alrededor y ellos se enredaban entre sí, sin dejar de gemirse en los oídos.

Ya  no importaba nada. No querían saber dónde se encontraban, quiénes eran  y si aquellos bichos seguían jaleándoles o habían dejado de mirar. Ellos se fueron dejando llevar sumergidos en las tinieblas. Entonces él le hincó sus dientes entre espasmos de placer y, tras relamer su sangre, la embistió con fuerza. La sangre bajaba por todo su cuerpo, dejando un rastro de hilos rojos que llegaba hasta las piernas. Pensó en comérsela entera, devorarla con ansia, y bajó a succionarla mezclando todos aquellos fluidos con su propia saliva. Era caótico, salvaje, como dos animales enganchados entre sí, rodando una y otra vez, acompasados por aquellos seres que revoloteaban alrededor. Casi poseídos, el uno dentro del otro, fueron incapaces de frenar la fuerza interior que entre los dos producían. Solo pudieron seguir deleitándose mientras sus cuerpos llegaban de pleno a sumergirse en el dolor producido por el éxtasis.

Solo entonces, empapados en sudor, abrieron los ojos y, recuperando el aliento, se vieron reflejados en un espejo enorme, lejos de aquella cueva. Lejos de los orcos, los diablos y del duende del anillo.  Tan solo estaban ellos dos y un gran cristal que los separaba de dos mundos: uno a cada lado.





36 comentarios:

  1. Desde el dia de hoy me declaro oficialmente adorador tuyo, para el resto de la eternidad.
    Firmado (con sangre): Jatzuhiro

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    1. Si es con sangre vale más que las preferentes no? jejeje.

      Eres dunexageraooooo...

      Besos con adn :-)

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  2. Ay..madreee.... Qué infierno tan erótico y morboso, estupendo relato, situaciones demoníacas y locura de burundanga....pero has estado muy comedida esta vez, Anita.,... Jajaja

    Insisto, deberías publicar un erótico de recopilación.

    Besos apretaos

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    1. Burundanga? jajaja...Me ha encantado. ¿Comedida, mi querida Yeste? Creo que el nivel de feromonas que destila esta entrada es bastante alta, lo que pasa es que estáis acostumbrados que vaya subiendo de nivel y ya sabes que yo soy poco explícita, o si lo soy, lo hago subliminalmente.

      Gracias por la idea de la recopilación, ¡ah! y por el "batiburrillo" del final!

      Besazos!

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  3. Me ha gustado mucho, lástima que siempre atraiga lo inalcanzable... Biquiños!

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    1. Bueno, ya sabes que este blog es más mental que práctico, que lo que pasa aquí, no es ni más ni menos que el estado puro del subconsciente. Quién te dice a ti que no hay un inferno así??? Molaría, eh? jejeje.

      Mira que somos morbosos...

      Besotes gordos.

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  4. Maravillosa alegoría cuajada de imágenes salvajes y simbolismo...
    Fascinante.

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    1. Gracias George. Viniendo de ti es todo un halago. Me encanta que te encante.

      Besos!

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    2. A mí me encanta que te encante que le encante :)

      También me encantó a mí, por lo que espero que ahora a él le encante también que te encante que me haya encantado :D

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    3. Vaya, ya veo que todo vuelve a su cauce, hasta el sentido del humor, y todo!

      Me encanta que te encante que le haya encantado...

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  5. Madre mía, qué escena!!! Lo dicho Toc, eres la dueña de las palabras, las dominas, las doblegas, y nacen estas historias tan fantásticas y tan bien detalladas que haces que veamos el mismo infierno y sintamos su calor.
    Un abrazo de casi viernessss

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    1. Si es que tú me quieres mucho, tocayademialmaydemicorazón!

      Y yo sin tu subida de ego no sé vivir, ya!

      Besos infernales...

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  6. Muse...perfecto broche, porque es un grupo un tanto...oscuro ¿verdad? jajaja.
    Y además un cristal, que podría ser espejo...¿en que inframundos te inspiras Anita? ¿De qué fuentes bebes?
    Bueno, ná, que quiero la dirección del local, o el estado de subconsciencia necesario, sería un buen Hallowen.
    Besitos

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    1. Ay, Inma...si yo te contara mis fuentes de inspiración...jajajaja. Cabrona! Te he dicho alguna vez que eres un cacho zp de órdago?

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  7. ohhh ummm cristal de espejo? de pared o de techo?? si ese es el infierno, casi que me vayan guardando plaza...
    Estupendo relato, en el que casi casi hasta se siente el calor .... del infierno ;)
    Besines guapetona

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    1. Cómo sois algunos con determinadas palabras como por ejemplo: palo, negro o espejos. Por Dios, qué mentes!!!

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    2. jajajjajaj.. esto del espejo yo juraría que no lo he vivido....

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  8. Gran relato para Halloween!!! Me gusta que te hayas mantenido en tu línea pero poniendo un toque de terror. Un besote!!!

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    1. Es que éste es un relato ero-tétrico... Jajaja
      Besos!!

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  9. Tu cerebro dónalo a la ciencia eh...
    Joder.... menuda exhibición!!!

    Besos.

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    1. Vaya, Toro! Que tú me halagues no sé si es ironía o todo lo contrario...
      Besos!

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    2. No era ironía!!!, joder, que mal pensada...

      Castigada cara a la pared.

      Hummmmmmmmmmmmmmmmmm

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  10. a mi también me encanta que me encanta este encantador relato encantado XD

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    1. Y yo estoy encantada de que lo hayas leído con tanto encanto...
      Muacks!

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  11. Me engancho al encantamiento de David. Magnífico.
    Besos.

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  12. Dejarse llevar por los instintos primarios. La seducción el vicio. Un abrazo compañera.

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  13. Uffff calorcito del bueno,después de mis vacaciones casi en el frío!!! Me alegra volver a leerte!

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    1. Gracias Luna. Ya veo que has cambiado de aires, sí. Un poco más y con las nieves...

      Besos.

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    1. Vaya, no lo había visto! Gracias Amapola.

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  15. Ahora ya te tengo fichada! Un ángel y un demonio? El infierno en la tierra? Que mas da, es erótico, intenso y... sublime. Me ha gustado muchísimo y me da ideas para proximo cuento del dios Eros!
    Gracias por mostrármelo. Un saludo infernal!

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    1. Ahora ya sí??? Ahí le has dado. Un ángel y un demonio. El ying y el yang, Analogías y Subconsciencias...

      Gracias a ti por pasar y comentar. Sabía que este era tu "palo".

      Besotes!

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